Es curioso como las cifras bailan tanto dependiendo del coche que se venda. Hace unos días vimos como
el primer 1964 1/2 Ford Mustang Convertible estaba tasado en 5,5 millones de dólares y hoy nos informan que
el único 1967 Shelby Mustang GT500 Super Snake tiene un valor de venta de 3 millones de dólares.
Sigue siendo un precio elevadísimo para casi cualquier mortal, pero teniendo en cuenta que
Carroll Shelby construyó únicamente este que vemos en las imágenes, da que pensar acerca del precio del convertible. Hinchado no,
hinchadísimo. Como he dicho, es un
coche único en el mundo, una auténtica pieza de coleccionista.
La diferencia principal con los
Shelby Mustang GT500 de aquel año, era su motor
V8 427 de 520 CV, una auténtica bestia en aquellos tiempos
(y en los actuales, para que negarlo). Por aquel entonces, la gama más alta del
Ford Mustang equipaba un
V8 428 de 335 CV, una gran diferencia. Otro detalle diferenciador son las tres bandas longitudinales que atraviesan su carrocería
(dos en los GT500 normales). Y por supuesto, su combinación de colores,
blanco y azul, como debería ser un Mustang clásico.
En los ‘60, Carroll Shelby sólo apellidó con el apelativo
Super Snake a tres modelos, dos
Shelby Cobra Super Snake, de los cuales únicamente existe uno y que fue
subastado recientemente por 5,5 millones de dólares y este
1967 Shelby Mustang GT500 Super Snake. Un punto más a favor para justificar su precio…
Y de postre, la factura original de este grandísimo
muscle car.